SOMA, el oficio de inquietar

Con SOMA he experimentado algo que nunca había sentido con un videojuego: pasó de ser una experiencia decepcionante durante la primera hora de juego, a convertirse en uno de mis favoritos. ¿Qué tiene SOMA para haber recibido tantos aplausos por parte de los aficionados y convertirse en una licencia muy rentable? En el siguiente post intento compartir algunas…

Layers of Fear

Layers of fear es uno de esos videojuegos que estimulan el debate sobre si estamos hablando de un juego o de una película interactiva. Una polémica, para nada gratuita, en un momento en el que se están asentando las fórmulas que definen la narración interactiva. A falta de canales propios de promoción y distribución, este tipo de…

The vanishing of Ethan Carter

El pequeño pero poderoso equipo polaco de desarrollo que se esconde tras The Astronauts nos brindaba en 2014 una de esas pequeñas-grandes joyas del videojuego llamada The vanishing of Ethan Carter. No ha sido hasta estas fechas navideñas de 2015 que, tentado por un descuento, he podido disfrutarlo. Y las impresiones han sido más que…

Maestros del terror interactivo

Un buen maestro me dijo una vez que si quería descubrir cosas realmente interesantes sobre diseño no acudiera a revistas de diseño. Me pareció un buen consejo y con el paso del tiempo he ido entendiendo mejor a qué se refería: las mejores fuentes de inspiración son laterales, indirectas. Tal vez porque nos pillan con…

Slender, un videojuego a la sombra de una leyenda urbana

Ante la escasez de videojuegos de terror para Playstation 3, suelo darle un vistazo a cualquier referencia del catálogo de Sony que huela a tinieblas. Fue así como descubrí Slender The Arrival, un título que me ha sorprendido a varios niveles pero cuya virtud principal es su capacidad de ofrecer buenas dosis de verdadero miedo. Y…

Conclusiones sobre Silent Hill Downpour

Hace algunas semanas compartí contigo un post sobre mis expectativas respecto al octavo episodio de la saga Silent Hill: Downpour. El trailer comercial había despertado en mi sentimientos encontrados. Prometía, pero también exponía ciertas carencias o, peor, ratificaba algunos de los recurrentes defectos de sus precedesores más recientes.  Vaya por delante que me considero un miembro…