Slender, un videojuego a la sombra de una leyenda urbana

Ante la escasez de videojuegos de terror para Playstation 3, suelo darle un vistazo a cualquier referencia del catálogo de Sony que huela a tinieblas. Fue así como descubrí Slender The Arrival, un título que me ha sorprendido a varios niveles pero cuya virtud principal es su capacidad de ofrecer buenas dosis de verdadero miedo. Y lo digo sin reservas. Este videojuego recurre a un par de artimañas tan sencillas y efectivas que ahí es precisamente donde radica su genialidad.

Spoilers aparte, Slender The Arrival nos arroja, en primera persona, a una investigación en la que deberemos ir encontrando cierta cantidad de páginas perdidas, que están dispuestas de forma más o menos aleatoria en entornos inquietantes: una casa que parece haber sido abandonada recientemente; un bosque en la ladera de una montaña; una vieja fábrica… Nuestra misión es conseguir todas las páginas de cada nivel. No hay nada más que hacer, a parte de caminar y explorar. Bueno sí, y aquí está el detalle que lo cambia todo: debemos hacerlo rápido y con los dedos cruzados, porque hay algo hostil ahí fuera. Puede que al principio solo lo veas por el rabillo del ojo, o lo confundas con un tronco delgado y pálido entre la maleza… pero pronto notarás que realmente te acecha a ti. Aparecerá donde menos te lo esperes, con su silueta imposible de hombre trajeado (¿en mitad de un bosque?), alto, de brazos desproporcionados, y con un rostro sin facciones que parece engullirte en su propia negación.

No llevamos armas y corremos más bien lo justo para alejarnos de él, cada vez que intuimos su presencia. Eso es todo y precisamente lo que tenemos que hacer: recopilar rápido y con sangre fría las páginas para completar el nivel, y rogar para que Slenderman no se acerque demasiado. Sabemos lo que pasa cuando está demasiado cerca. El mundo vibra, algo nos atornilla los tímpanos, los ojos de nublan de pesadillas. Sabemos que es incluso peor que morir.

Tras la primera sesión de juego, el tema me generó tal inquietud que no pude quitármelo de la cabeza Necesitaba saber de dónde había salido esta idea que, con asombrosa simplicidad, tocaba ciertas teclas clave del terror. Así que me puse a investigar un poco y descubrí algunas cosas.

El mito de Slenderman
El videojuego había sido desarrollado y publicado por el equipo independiente de Blue Isle Studios. Fue en su web donde descubrí que Slender The Arrival era solo uno de los juegos, el último y más ambicioso, de una saga mayor centrada en la leyenda urbana de Slender Man, un mito moderno nacido de la mente de un tal Victor Surge en 2009.

Por aquel entonces, un chaval llamado Eric Knudsen participó en un concurso fotográfico organizado en unos foros de internet. Se trataba de enviar fotografías en las que se hubiera capturado, de alguna manera, la presencia de alguna entidad sobrenatural. Eric, usando el apodo de Victor Surge, envió un par de imágenes en blanco y negro, en las que podíamos ver a un grupo de niños y, más allá, la inquietante figura de un hombre alto y muy delgado, vestido de negro, en la que no se percibían apenas rasgos. Eric “Victor Surge” Knudsen, acompañó las imágenes con ciertos textos que describían la supuesta desaparición de esos niños y ya citaba el nombre de la extraña presencia: Slender Man.

slender_ma_first_pic_capricho_mamiferos
Una de las dos imágenes creadas por Victor Surge que dieron origen al mito de Slenderman
Stirling_City_by_Victor_Surge_capricho_mamiferos_slenderman
Una de las dos imágenes creadas por Victor Surge que dieron origen al mito de Slenderman

De forma casi inmediata, en una de las primeras manifestaciones del efecto viral y la co-creación que permite internet, la idea caló en multitud de curiosos y mentes creativas que comenzaron a hacer suyo el mito, aportando su propio granito de arena en forma de piezas audiovisuales, retoques fotográficos, noticias fake y extraños textos, fáciles de compartir por las redes, que se han dado a llamar creepypasta. Por desgracia, y como todo mito importante que se precie, ha aparecido asociado a algunos crímenes reales, en los que ciertas personas perturbadas (eso espero) decían haber actuado bajo la influencia de Slender Man. Conozco pocas leyendas urbanas que hayan calado tanto y tan rápido en la cultura contemporánea. Si crees que exagero, solo tienes que hacer una sencilla búsqueda en la red sobre el tema.

Cabe destacar algunas de estas creaciones, como la serie de vídeos found-footage llamada MarbleHornets, que desde 2009 ya acumula casi 90 piezas y 55 millones de reproducciones, algunos films independientes (uno de ellos aun sin estrenar cuando escribo este post) y toda una serie de videojuegos, entre los que señalo especialmente el que da origen a este post: Slender The Arrival.

El denominador común del mito de Slenderman señala a un ser que habita en el bosque o aledaños, alto, delgado, de largas (imposibles) extremidades, vestido de negro, con corbata y con una cabeza pálida y sin facciones. En algunos casos, un conjunto de tentáculos le brotan de la espalda. Tiene la capacidad de tele-transportarse y sus intenciones son desconocidas, aunque siempre parece mostrarse hostil. Su presencia, especialmente su proximidad, provoca el síndrome de Slender: alucinaciones, paranoia, desorientación y sentidos alterados, acompañados de hemorragias nasales que pueden provocar la muerte.

Acariciando el arquetipo
Tras la breve investigación que he compartido contigo, y que puedes ampliar con facilidad consultando la entrada de wikipedia sobre Slender Man, me quedó mucho más claro el porqué de las sensaciones que había experimentando jugando al videojuego; de forma posiblemente involuntaria, Eric “Victor Surge” Knudsen dio en el clavo al lanzar a internet a aquella criatura informe, de comportamiento extraño e intenciones desconocidas. En manos de la gente, la idea que proponía resultaba maleable y cada cual la podía adaptar a sus propios miedos más profundos. Aun hoy sigue inspirando cientos de oscuras piezas por todo el planeta. El escritor Tye Van Horn, que sugiere que Slender Man representa el miedo moderno a lo desconocido, en una época inundada de información en la que la gente se ha habituado tanto a la ignorancia que ahora le teme a lo que no puede entender. En mi opinión, el poder de este mito va incluso más allá. Resulta atávico. Expresa alguno de nuestros miedos más arraigados de manera tan sencilla como fascinante. El horror necesita de bien poco para expresarse, si se le deja sitio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s